Pejiguero
Publicado el 8 Abril, 2010
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El adjetivo pejiguero se emplea para describir a una persona especialmente pesada y molesta, excesivamente meticulosa. Alguien que, normalmente, no está conforme con nada y a todo le pone faltas.
Pejigueros y pejigueras suelen ser pefeccionistas hasta límites insospechados y, por qué no decirlo, algo, o bastante, ‘tocapelotas’. También podemos referirnos a ellos como puntillosos, quisquillosos, pijoteros, chinches, comineros e incluso puñeteros.
La palabra rara pejiguero, de la que hay constancia en no pocos textos literarios, tiene su origen en el término en latín ‘persicaria’ -o ‘versicaria’-, utilizado para nombrar a una hierba cuyas hojas se asemejan mucho a las del melocotonero.
Los pejigueros suelen ser al mismo tiempo maniáticos. Valga como ejemplo el cineasta Woody Allen, cuyo miedo a enfermar le obliga a dormir con los zapatos puestos y tomarse la temperatura cada media hora.
Peor aún parece el caso del futbolista David Beckham, que padece de desorden obsesivo compulsivo. Como consecuencia de ello mantiene su ropa perfectamente ordenada por colores y se compra 30 pares de calzoncillos cada quince días, entre otras extravagancias.
Estrenuo
Publicado el 6 Abril, 2010
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La palabra rara estrenuo (en femenino, estrenua) se emplea como adjetivo para calificar a una persona fuerte, ágil, valerosa y/o esforzada. Su uso no es muy habitual, es cierto, pero precisamente por ello resulta de lo más interesante. En realidad, tampoco son tantos los individuos estrenuos que habitan el Planeta. Más aún, me atrevería a decir que son una especie en extinción en un mundo en el que, al parecer, el valor sólo se mide en niveles de violencia y, por si fuera poco, prima la mayoría de veces la ley del mínimo esfuerzo.
Cuando uno piensa en personajes estrenuos le vienen a la mente dioses legendarios, héroes de la mitología, príncipes azules y no pocos protagonistas de cuentos y largometrajes al más puro estilo de Hollywood.
Sí, también hay estrenuidad en nuestros días. Porque valientes son los que actúan con honestidad a pesar de las consecuencias, los que dan la cara, los que trabajan a destajo para dar de comer a sus hijos, los que cruzan charcos infinitos para alcanzar metas imposibles, los que…
Y si son estrenuos los ágiles, aún hay más. Sobre todo se me ocurren los ladrones de guante blanco, estrenuos como pocos cuando se trata de saltar la banca esquivando la ley. A eso le llamo yo cintura. Cintura y estrenuidad.
Probóscide
Publicado el 30 Marzo, 2010
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Se entiende por probóscide el aparato bucal en forma de trompa o pico que tienen algunos animales y que, normalmente, utilizan para la succión.
Un animal con un probóscide muy representativo es el elefante, cuya trompa le sirve para respirar, agarrar objetos, alimentarse e incluso para comunicarse -mediante la emisión de sonidos de baja frecuencia-.
También tienen probóscide algunos invertebrados como los insectos dípteros, las mariposas y los gusanos.
Especialmente gracioso es el aspecto del mono narigudo, un primate simpaticón que habita las costas de Borneo, en el sudeste asiático. Algo así como el Cyrano de Bergerac de la fauna terrestre.
Encurdarse
Publicado el 27 Marzo, 2010
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En español, una curda no sólo es una persona originaria del Curdistán (Kurdistán), sino que también es una borrachera. Así que la palabra rara ‘encurdarse’ significa emborracharse, beber hasta trastornarse los sentidos.
Cuando alguién esta borracho se dice también de él que está ‘ebrio’, ‘mamado’, ‘pasado’, ‘tajado’ o ‘piripi’, que ‘está como una cuba‘ o que se ha ‘bebido hasta el agua de los floreros‘.
Coloquialmente, podemos utilizar además el vocablo borrachera para referirnos a un gran disparate, o bien a una exaltación extrema en la manera de hacer o decir algo.
Pillopillo
Publicado el 26 Marzo, 2010
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La divertida palabra pillopillo se utiliza en Chile para designar a un tipo de árbol muy parecido al laurel, con forma piramidal y flores blanquecinas.
Los pillopillos crecen en laderas bajas y alcanzan una altura máxima de 7 metros. En ocasiones, son muy olorosos, vomitivos incluso.
La parabra rara pillopillo tiene su origen en el término pillupillu, utilizado por los indígenas mapuches, conocidos también como araucanos.
No confundir pillopillo con pillo, adjetivo que empleamos para calificar a una persona pícara, de malos modales. El pillo es además un ave zancuda de color blanco y manchas negras.
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